AQUINO, Tomás de, El orden del ser (Antología Filosófica). Edición, introducción y notas de Eudaldo Forment, Tecnos, Madrid, 2003, 451 pp.

por Gabriel Marti Andrés

En filosofía, una obra o un autor reciben la dignidad de “clásicos” cuando cumplen dos requisitos que, por lo demás, están intrínsecamente relacionados: permanente vigencia e inagotabilidad. Pues bien, siendo esto así, pocos autores como Tomás de Aquino merecen dicho calificativo. En efecto, como dice Maritain, “apóstol de la inteligencia, doctor de la verdad, restaurador del orden intelectual, Santo Tomás no escribió para el siglo XIII, sino para nuestro tiempo”. Cualquiera de los problemas que nos asaltan en la actualidad, encuentran, si no solución, sí las claves para su superación, en la Suma teológica, la Suma contra los gentiles, las Cuestiones disputadas o, a buen seguro, en alguna de las miles de páginas que componen la extensísima obra del Angélico. Por lo demás, a pesar de los numerosas Tesis doctorales y estudios e investigaciones de toda índole que cada año se realizan en el mundo, la obra de Santo Tomás se nos sigue presentando, y cada vez con más fuerza, como una fuente inagotable de sugerencias y conocimiento.

Ahora bien, un pensamiento tan rico, tan omniabarcante, tan inagotable conlleva también ciertos riesgos para el investigador, a saber, el de una dispersión y especialización tal que nos haga perder de vista su verdadero sentido y, en el caso de la filosofía tomista, su poderosa unidad. No resulta difícil encontrar extensos tratados acerca del solo hábito de la prudencia, del principio de individuación o de la voluntas ut natura. Esto no es una crítica. Se trata de una excelente forma de progresar en el conocimiento (yo fui el primero que dediqué los primeros años de mi investigación filosófica a un aspecto muy concreto de la inmortalidad del alma humana). Sin embargo, para ser fiel al pensamiento original y sacar de él todo el provecho posible, es necesario tener siempre una visión de conjunto. Y para eso contamos con la ayuda inestimable de El orden del ser, sin duda uno de los mejores, más completos y mejor estructurados compendios-antologías de la filosofía de Santo Tomás.

El libro se divide en dos partes bien diferenciadas. La primera, que se presenta como Introducción, nos ofrece una síntesis completísima del pensamiento tomista, perfectamente estructurada y articulada en torno a los tres grandes temas de la filosofía: el mundo (el mundo creado; ente, esencia y ser; propiedades trascendentales…), el hombre (inmortalidad y potencias del alma; la persona; funciones del cuerpo; ética y política…) y Dios (existencia y naturaleza; la ciencia divina; relación con el mundo y el hombre…). La segunda parte, que es propiamente el cuerpo de la obra, es una selección de textos filosóficos de las obras de santo Tomás, cuidadosamente seleccionados y clasificados en el mismo orden que la síntesis introductoria. Decir que en una antología de poco más de 200 páginas no falta ningún texto significativo del Angélico es inadmisible, pero, desde luego, sí que podemos afirmar que en esta selección no sobra ningún fragmento y que los escogidos por Forment son textos clave que recogen perfectamente la doctrina tomista acerca de los temas correspondientes, exhaustivamente estudiados en la Introducción. En santo Tomás encontramos textos que nos inducen a pensar en doctrinas opuestas a las habitualmente atribuidas al Angélico, fragmentos aparentemente contradictorios entre sí… y sólo un gran conocedor del pensamiento tomista puede hacer una antología tan fiel a la auténtica doctrina de santo Tomás como la que tenemos ante nosotros.

El libro se cierra con tres anexos muy valiosos para el que se inicia con este libro en el pensamiento tomista. El primero es un catálogo de juicios y opiniones acerca del Angélico; el segundo es un glosario con explicaciones de los términos fundamentales de la filosofía de santo Tomás; el tercero es una serie de indicaciones biográficas sobre los autores citados en el libro. Por último, destacar tres aspectos formales que facilitan sobremanera la lectura: el lenguaje es muy asequible, los textos está traducidos al castellano y cada uno de ellos viene precedido por un resumen de su contenido.

Todo esto hace de El orden del ser una inestimable obra de referencia para el investigador especializado y una excelente obra de iniciación para aquellos lectores que empiezan a adentrarse en el rico pensamiento tomista.

Eudaldo Forment Giralt es Catedrático de Metafísica de la Universidad Central de Barcelona, académico ordinario y miembro del Consejo Directivo de la Pontificia Academia Romana de santo Tomás de Aquino y Director general de la Sociedad Internacional Tomás de Aquino. Entre sus libros destacan: Ser y persona (1983); Introducción a la Metafísica (1985); Dios y el hombre (1987); Lecciones de Metafísica (1992); El pensamiento de Santo Tomás de Aquino para el hombre de hoy (1994); Historia de la filosofía tomista en la España contemporánea (1998); Id a Tomás. Principios fundamentales del pensamiento de Santo Tomás (1999); El personalismo medieval (2002); La filosofía de Santo Tomás de Aquino (2003); Historia de la filosofía II. Filosofía medieval (2004).

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