BURGOS, Juan Manuel; Diagnóstico sobre la familia, Palabra, Madrid, 2004

por Maite Nicuesa

Esta obra de Juan Manuel Burgos titulada “Diagnóstico sobre la familia”, Madrid, Palabra, 2004, es un pequeño legado de sabiduría familiar. En ella se realiza un análisis histórico sobre el concepto de familia y sus diferentes formas en las distintas culturas y periodos. Sin embargo, este libro responde a la necesidad actual de solucionar los interrogantes que plantean las nuevas estructuras sociales con sus nuevos modelos de familia.
La estructura del libro consta del Prólogo escrito por Eduardo Hertfelder (Presidente del Instituto de Política familiar) y seis capítulos que se describen brevemente a continuación:
El Capítulo I introduce al tema central. ¿Qué pasa con la familia? El autor considera que la familia está en crisis desde dos puntos de vista: a) Ideológicoexistencial, pues la modernidad se enfrenta con la tradición para reestructurar las bases de lo que hasta ahora había sido considerado como el núcleo central de la familia; b) Conceptual, pues la familia tradicional pasa a considerarse una más entre muchas otras opciones.
Ante estos dos problemas la sociedad ha adoptado dos soluciones distintas: a) hablar de modelos de familia o de formas familiares (para englobar también a las relaciones homosexuales); b) sustituir el término familia por la expresión curso de la vida. Ambas opciones pretenden considerar a la familia como algo sujeto a la voluntad del hombre y no como una estructura social fija. Por contrapartida, en otros ambientes se sigue manteniendo el concepto clásico de familia, y ésta también es centro de interés de algunas instituciones: por ejemplo, de ciertos partidos políticos; de los jóvenes, pues cada vez tardan más tiempo en irse de casa porque en ella se encuentran bien. Además, una reciente encuesta sobre valores muestra que para la mayoría de los españoles el valor más importante es la familia. En suma, parece que estamos ante una situación de crisis familiar, pero a la vez, ante un resurgir de la familia.
En el Capítulo II Burgos describe (sociológicamente) la evolución que ha sufrido la familia europea en los dos últimos siglos. Hasta el siglo XIX existió la familia tradicional unida a un tipo de vida agrícola y artesanal; era patriarcal y monárquica (el padre tenía el poder absoluto en la toma de decisiones); era numerosa, y constituía una unidad de producción económica que era la principal transmisora de los valores culturales y religiosos. La familia se concebía como una institución social que se veía reforzada por el resto de estructuras sociales. La familia primitiva evoluciona y da paso a la familia nuclear. En este tipo de unidad familiar quedan claramente definidos los roles tanto del hombre como de la mujer. A ellos les corresponden los papeles sociales y productivos mientras que a ellas les pertenecen los aspectos afectivos y privados en el interior. Se da mucha importancia a las relaciones interpersonales entre los distintos miembros de la familia.
En la historia del pensamiento se dan distintas interpretaciones sobre este proceso evolutivo. En el libro se hace mención de: 1) La pérdida de importancia de la familia (siglo XX), pues pese a reconocer que al comienzo la familia hizo más fácil la vida del hombre, ahora se considera que es una estructura social superada. 2) La posición de Parsons es contraria, pues elabora una teoría interpretativa sobre la articulación familiasociedad en Estados Unidos que se desarrolla ampliamente en el capítulo.
Después de haber realizado en los capítulos precedentes un análisis históricosocial de la familia, Burgos, desarrolla en el Capítulo III un análisis cultural y filosófico que permite al lector comprender el tema de un modo global. “Los cambios sociales escribe modifican la cultura y la cultura induce y provoca variaciones en las costumbres y en las actitudes” (p. 63). Perfila distintos ambientes culturales como el libertinismo y la revolución sexual (el sexo es algo natural que no debe estar sujeto a reglas), o el marxismo, que considera que la familia y el sexo son perjudiciales porque contribuyen al mantenimiento de los valores burgueses. Se presta también merecida atención al movimiento feminista describiendo su proceso histórico y enumerando sus distintos tipos. Se defiende que lo la pretensión feminista pugna por la igualdad absoluta entre el hombre y la mujer. Pero en ocasiones, queriendo ayudar a la mujer, ésta ha salido perjudicada. Como consecuencia, Burgos valora los puntos positivos y negativos de dicho movimiento.
El contenido del Capítulo IV está destinado a clarificar si se puede definir el término de familia. Evidentemente, existe una universalidad en el hechofamilia y una diversidad en su aplicación. En estas páginas se hace un comentario descriptivo de distintas uniones que se presentan en la actualidad como posibles formas familiares: la familia divorcista, pasando por la familia monoparental, las parejas de hecho, las relaciones homosexuales… Sin embargo, el autor considera que el amor es la base para toda existencia, pero no todo amor puede fundar, estructural y biológicamente, un matrimonio, sino sólo aquel que se da entre un hombre y una mujer. Por tanto, sólo este amor puede fundar una familia. En esta sección también se afirma que la permanencia es un rasgo intrínseco al concepto de matrimonio; por eso, la aceptación del divorcio generalizado es perjudicial.
Llegando al Capítulo V encontramos que Burgos enumera los rasgos que caracterizan a la familia actual (ofreciendo su valoración al respecto). Hace referencia a la incorporación de la mujer al mundo laboral, a la repartición de tareas en el hogar, al retraso en la edad de contraer matrimonio, a la descendencia y fecundidad por el uso de métodos anticonceptivos, al aumento de la esperanza de vida y, por tanto, el aumento de los años de vida en común de los cónyuges… Todos estos elementos plantean un mapa muy novedoso respecto a la situación que la familia tenía en épocas anteriores.
En el Capítulo VI y último asistimos a una conclusión final sobre el contenido del libro. En síntesis: la familia sufre una crisis y los fundamentos debida a los siguientes factores: crisis del compromiso, invasión de la sexualidad en cualquier medio, infravaloración de la familia y la descristianización cultural. Es difícil preveer el futuro de la familia postnuclear; sin embargo, sería necesario que la cultura y los grupos profamilia diesen nuevamente la importancia que corresponde a los valores familiares.
En cuanto a mi valoración personal de este libro, he de destacar que es bueno, tanto por su contenido como por su forma de exposición. Resulta atractivo porque analiza un tema actual. Su lectura es amena y sencilla. Está destinado a un público de intereses sociológicos, filosóficos, para familias, e incluso para partidos políticos. En cualquier caso, quien tenga inquietudes por saber qué pasa actualmente con la familia debería acercarse a esta obra que aporta luz a su conocimiento. Todas las páginas son fiel reflejo de lo que está pasando en la vida real: un retrato excelente.

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