PARMEGGIANI, Marco; Perspectivismo y subjetividad en Nietzsche, Analecta Malicitana, Málaga, 2002, 230 pp.

por Luís Enrique de Santiago Guervós

Entre 1880 y 1889, la obra nietzscheana presenta una extensa y minuciosa meditación sobre problemas gnoseológicos. Entre ellos destaca por su importancia el problema del sujeto cognoscente: la cuestión acerca de la posibilidad y el sentido de un sujeto del conocimiento, es decir, de una instancia tal que, contraponiéndose a un objeto del conocimiento, explica y da razón de todo el proceso del conocimiento. La hipótesis de trabajo propuesta en este libro es que, tras el conjunto disperso de estas meditaciones, que hallamos desparramadas por aforismos publicados y fragmentos póstumos, mezcladas con gran variedad de otras ideas y sin seguir un curso lineal, se esconde una hilazón, un hilo conductor, que permite unificarlas todas ellas sin perder por ello su carga subversiva. Si no es lícito encerrar el pensamiento nietzscheano en un sistema como se ha intentado hacer en las últimas décadas, sobre todo en el ámbito anglófono, sí es admisible, en cambio, y sobre todo clarificador, unificarlo en la forma de una ‘crítica’. Sólo al servicio de la crítica radical elabora Nietzsche tantos conceptos, tantas ideas, y desde perspectivas tan diversas. Se tergiversa su pensamiento cuando se toman sus ‘teorías’ en su aspecto meramente constructivo, prescindiendo de su carga crítica como escalones dejados atrás, para levantar luego elevados castillos teóricos. En el ámbito teorético, la dimensión destructiva (Dioniso) prevalece siempre sobre la dimensión constructiva no desde luego en el plano de los valores  y de la vida, donde descubrimos que esa carga negativa brota de una pura afirmación. Por consiguiente, el objetivo del libro es ofrecer una interpretación orgánica y pormenorizada de esta problemática, dándole la forma de una ‘crítica del sujeto cognoscente’: enfocando desde ella todas las propuestas teóricas positivas, recorriendo sus innumerables vericuetos e intentando extraer una visión de conjunto lo más ajustada posible al texto.

La problemática del sujeto cognoscente toma la forma, en Nietzsche, de una crítica extensísima y pormenorizada del concepto de sujeto cognoscente, en el conjunto más amplio del cuestionamiento radical del pensamiento metafísico. La hipótesis interpretativa del autor es que esta crítica teorética se desarrolla en dos etapas. En la primera etapa, se trata de hacer patente que el concepto de sujeto cognoscente no es en realidad una evidencia o una certeza inmediata, como ha creído la tradición metafísica, sino una interpretación superficial de la actividad cognoscitiva: de su funcionamiento, de los factores que intervienen en él, etc. La segunda etapa de esta crítica es entonces descubrir de qué modo este concepto, siendo una interpretación superficial, ha podido convertirse en una evidencia o en una certeza inmediata. De este modo, Nietzsche intenta hacer ver que dicho concepto no es sólo superficial, sino que además es una ficción o ilusión del pensamiento metafísico. En otras ocasiones habla de ‘creencias’ de la metafísica o de la ‘fe’ (Glaube) de los metafísicos en cierto concepto. Con ambos términos, se refiere siempre a un asentimiento firme y fuerte y a una confianza absoluta depositados en un concepto, en este caso en el de sujeto del conocimiento y todos los conceptos que presupone.

Esta crítica del sujeto del conocimiento se halla dispersa a lo largo de toda su obra, tanto publicada como póstuma. Igual que ocurre con otras temáticas, ésta aparece enfocada desde un punto de vista distinto y nuevo en cada aforismo y en cada fragmento, sin que Nietzsche establezca conexiones explícitas entre los distintos enfoques. A pesar de ello, es posible organizar este material informe en ciertas áreas temáticas, correspondientes a los distintos tipos de críticas suyas, que pueden incluirse dentro de una crítica general del sujeto del conocimiento. A partir del análisis realizado, se han podido determinar en sus textos dos críticas fundamentales: una general contra el concepto metafísico de sujeto cognoscente, y otra, más específica, contra el postulado metafísico del sujeto del pensar. La primera va dirigida contra la antítesis gnoseológica entre un sujeto y un objeto del conocimiento. Por tanto, el primer capítulo comienza exponiendo una interpretación global del concepto nietzscheano de metafísica, con vistas a demostrar que Nietzsche no califica arbitrariamente estos conceptos, estas creencias y estas teorías como metafísicos, porque con este término no se refiere a la disciplina como tal, sino a cierta forma, muy específica, de interpretar el mundo. El segundo capítulo estudia seguidamente de qué modo pone Nietzsche en cuestión la antítesis sujeto/objeto y, a través de ella, el concepto general de sujeto del conocimiento. Los dos capítulos siguientes, el tercero y el cuarto, se ocupan de la otra gran área temática: la crítica del sujeto del pensar. Nietzsche descubre una estrecha conexión entre ambas temáticas: la gnoseología metafísica determina el sujeto del conocimiento esencial y fundamentalmente como sujeto del pensar, por lo que la crítica del sujeto del conocimiento no consiste, en definitiva, más que en invalidar el concepto de sujeto del pensar. El capítulo tercero describe promenorizadamente cómo desvela Nietzsche los presupuestos fundamentales contenidos en la expresión cardinal que ese concepto ha adoptado en la filosofía moderna: el cogito de Descartes. Los capítulos cuarto y quinto exponen la crítica de los tres primeros presupuestos. Siguiendo el esquema propuesto, se trata de mostrar que son interpretaciones superficiales de la actividad pensante y que, a la vez, son ilusiones o creencias del pensamiento metafísico, mostrando la génesis de su ‘evidencia’ o ‘certeza inmediata’. Por consiguiente, el capítulo cuarto estudia la primera fase de la crítica, que Nietzsche lleva a efecto estableciendo una distinción radical, una fractura, entre actividad pensante y pensamiento consciente. El capítulo quinto estudia, por su parte, la segunda fase de la crítica, en la que, para explicar la génesis de estas certezas inmediatas, Nietzsche recurre a la tesis de la lingüisticidad del pensamiento consciente. El capítulo sexto se ocupa del último presupuesto del cogito, el sujeto agente. Éste constituye, para Nietzsche, el presupuesto radical del concepto gnoseológico del sujeto del conocimiento. Se muestra de qué modo la ‘creencia en el sujeto agente’ funda —en cuanto que da sentido, certeza y evidencia— tanto la antítesis gnoseológica sujeto/objeto como el postulado del sujeto del pensar. El último capítulo hace un balance de la crítica nietzscheana del sujeto cognoscente, para terminar defendiendo la tesis contraria a Heidegger: esta demolición del fulcro del concepto metafísico de sujeto abre la vía, en el pensamiento nietzscheano, para una superación del pensamiento metafísico y de la metafísica de la subjetividad.

El estudio se acompaña de un aparato crítico muy completo, donde se recoge siempre el texto alemán original y un amplio manejo de la bibliografía sobre Nietzsche, tanto nacional como internacional.

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