Damour, Thibault; Darrigol, Olivier; Duplantier, Bertrand; Rivasseau, Vincent (eds.); Einstein, 1905-2005. Poincaré Seminar 2005, Birkhäuser, Basel, 2005, 293 pp.

por Carlos Ortiz de Landázuri

El Seminario Poincaré de 2005 analizó el sentido posibilista con que Einstein concibió los experimentos mentales desde los cinco artículos de 1905 donde por primera vez se formuló la teoría de la relatividad hasta sus últimas formulaciones de 1955. Se rechaza la idea de un momento mágico en un ‘año maravilloso’ donde hubiera irrumpido una teoría sorprendente capaz de revolucionar la ciencia de su época. En su lugar se enmarca la propuesta del joven Einstein en un contexto cultural muy concreto, al que posteriormente la teoría generalizada siguió recurriendo para tratar de explicar otros tipos de situaciones límite y de casos ambiguos anteriormente no tenidos en cuenta, dando un sesgo totalmente diferente a sus iniciales interpretaciones necesitaristas de este mismo método. Para justificar esta conclusión se dan siete pasos:

1) O. Darrigol reconstruye el éxito de aceptación de la teoría especial de la relatividad, se debe al carácter invariable atribuido a la velocidad de la luz y a la total eliminación de la hipótesis del éter, aún mantenida por Lorentz y Poincaré, y aún antes por Maxwell, Flashback, pero en ningún caso la formulación de la teoría se debe a una única persona, ni al hallazgo de un único experimento mental;

2) C. M. Will contrapone las dificultades de aceptación que tuvo la teoría especial de la relatividad respecto de la buena acogida que desde un primer momento tuvo la versión generalizada, debido a que el uso necesitarista del experimento mental sólo aportó la comprobación del efecto fotoeléctrico, junto a la malcomprendida ‘paradoja de los gemelos’. En cambio el posterior uso posibilista aportaría la verificación de la curvatura de la luz, o de las variaciones en el perihelio de Mercurio, haciendo posible incluso una revisión de presupuestos no criticados, como los invariantes locales de Lorentz;

3)  J. Bross y U. Moschella contrapone el espacio-tiempo relativista de la teoría especial de 1905, donde todavía se sigue manteniendo la compatibilidad del espacio euclídeo con los espacios de Minkowski, respecto de la teoría generalizada donde el uso posibilista de este tipo de experimento mental remite a un horizonte de espacios de diversa curvatura y múltiples dimensiones, sin admitir ya el postulado de un mundo absoluto;

4) U. Moschella comprueba la vigencia actual de la teoría especial para la construcción de diversos modelos de espacio-tiempo relativistas más amplios que los de Minkowski y que admiten una quinta dimensión, los llamados espacios de Sitter y anti-de Setter, a pesar de ser incompatibles con la teoría cuántica;

5) P. Grangier analiza la justificación tan polémica del efecto fotoeléctrico a partir de los cuantos de luz dada por Einstein en 1905 y 1909, en contraposición a las propuestas de Max Plank, y dando lugar a la paradoja de los gemelos, o de la posible doble consideración de los cuantos de luz como honda y como partículas, con resultados experimentales similares, como posteriormente fue confirmado en 1916, haciendo posible la entrega del Premio Nobel en 1921;

6) T. Damour analiza el papel de Hume, Kant, Mach y Poincaré en la apertura entre 1905 y 1955 a un uso posibilista cada vez más abierto del experimento mental, resaltando la apertura a un uso a un mayor número de situaciones límite y mediciones aún mas vagas y ambiguas, como de hecho ocurrió en la teoría cuántica, en contraste con el inicial uso necesitarista que el mismo hizo de estos experimentos;

7) B. Duplantier extrapola el experimento mental de la luz para la justificación de la relación que Einstein también establece entre el movimiento browniano y el principio de irreversibilidad y de re-equilibrio de los estados de la termodinámica y de su respectiva energía potencial en Boltzmann;

8) B. Duplantier también analiza la historia del movimiento browniano hasta Einstein, mostrando como el uso necesitarista del experimento mental es compatible con otros posibles usos multidimensionales y  multifractales.

Para concluir una reflexión crítica. El Seminario Poincaré de 2005 trató de justificar el uso posibilista cada vez más diversificado que Einstein acabó haciendo del experimento mental, pero también plantea el interrogante: Para justificar este paso, ¿no se presupone la validez del uso necesitarista que anteriormente el mismo había hecho de este método, sin someterlo a una previa revisión crítica?

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