Vattimo, Gianni; After Cristianity, Columbia University, New York, 2002; Dopo la cristianitá, Garzani, Milán, 2002; Después de la cristiandad. Por un cristianismo no religioso, Paidós, Barcelona, 2003, 172 pp.

por Carlos Ortiz de Landázuri

Gianni Vattimo en 2002, en Después de la Cristiandad, ha analizado la situación de la religión en un mundo cultural posmetafísico posterior Heidegger, que generalizadamente ha aceptado la tesis nietscheana acerca de una efectiva muerte de Dios metafísico de la racionalidad occidental, prolongando algunos análisis de Karl Löwitz. En su opinión, el cristianismo hoy día debería abandonar la vieja pretensión agustiniana del ‘creer para entender’, o del ‘entender para creer’, al modo de un nuevo ‘saber de salvación’ en sí mismo absolutista y prepotente, con su correspondiente ‘historia de salvación’, cada vez más logocéntrica y eurocéntrica. En su lugar el cristianismo se debería justificar este mismo ‘saber’ y su correspondiente ‘historia’ en nombre de un más modesto ‘creer que se cree’, basado a su vez de una fe conjetural simplemente hipotética, o meramente estética, al modo como también sucede en las demás religiones o en la ciencia, o al modo como ahora también sucedería en una nueva Edad del Espíritu, al modo de Joaquín di Fiore. En este contexto la pretensión de elaborar unas pruebas racionales a favor de la existencia de Dios descansa en el malentendido de pretender una cultura universalmente compartida, cuando en la práctica se vuelve todo lo contrario: la afirmación de un presupuesto dogmático carente del más mínimo sentido crítico, que haría inviable el logro de una auténtica interdisciplinariedad entre las ciencias o el establecimiento de un auténtico dialogo intercultural entre las religiones.

Posteriormente, en la segunda parte, Vattimo analiza algunos problemas nuevos planteados por esta recuperación de este nuevo saber postmetafísico y posthistórico de ‘salvación’, a saber: a) la justificación de la historia de la salvación como una historia hacia un tipo de interpretaciones más abiertas, multidisciplinares y posmetafísicas, en las que definitivamente se abandonan los metarrelatos cerrados y dogmáticos de la ilustración; b) la identificación de Occidente con una cristiandad cada vez más secularizada, sin ver en ello una renuncia a lo más auténtico de la modernidad, al modo de Blumenberg, sino un reconocimiento de la historicidad de ambas; c) El retorno a diversas formas de vida religiosa en la actualidad impide hablar estrictamente de muerte de la región, y más bien de transfiguración, prolongando en este aspecto algunas propuestas de Nietzsche; d) Se justifica el doble carácter fuertemente beligerante o pacificador, del cristianismo en los diversos conflictos culturales ocurridos en Europa, según se interprete desde una óptica fundamentalista o meramente postmoderna, como ahora se propone; e) Se comprueba como el mensaje cristiano es más propenso a una disolución de la metafísica, antes que a iniciar un nuevo refortalecimiento, sustituyendo la noción de verdad por la de caridad y la de ser por la de acontecimiento; f) Se comparte la tesis de Girard de que la esencia del mensaje cristiano es la pretensión de desvelar los restos de violencia que aún quedaban en las formas de religiosidad primitiva, dando así un primer paso decisivo hacia su posterior secularización; g) Se analiza la caracterización del cristianismo como acontecimiento primordial ya en el Heidegger de Ser y tiempo, a pesar del multisecular ‘olvido del ser’ que posteriormente se habría hecho presente en la metafísica occidental.

Para concluir una reflexión crítica. Vattimo profundiza la denuncia del carácter logocéntrico y eurocéntrico que habrían tenidos las propuestas de una prueba de la existencia de Dios en la racionalidad occidental, criticas que en cambio no le merecen su recurso al concepto de caridad, de historicidad o de sacrificio, cuando resulta que tan cristianos son un tipo de propuestas como otra, al menos en Nietzsche. En este sentido parece excesiva su defensa de una época postnietzscheana más favorable a la aceptación de este nuevo tipo de religiosidad, cuando simultáneamente sus propuestas radicalizarían aún los procesos de secularización que tienden a la disolución de este tipo de formas de religiosidad.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Filosofía de la religión, Metafísica

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s