GARCÍA MARTÍN, J.-GIORDANO, D. (eds.), Kierkegaard y la comunicación, Collana della societá italiana per gli studi kierkegaardiani, v. I, Orthotes, Nápoles 2011; 117 pp.

por Juan A. García

Se publican en este volumen siete trabajos que, junto con las dos introducciones, pretenden tratar el tema de la comunicación en Kierkegaard. Aunque los trabajos son breves, están muy bien documentados, y sacan a la palestra realmente todos los temas que el problema de la comunicación plantea en la obra de Kierkegaard.

Los estilos de la filosofía son muy variados. Si hay escritores intrincados, amigos de serios y elaborados tratados, tan extensos como complejos, también hay amigos de la literatura, que se atreven a hacer poemas de metafísica, o que se gozan con la cortesía de una lenguaje claro, alegre y entretenido. Platón, Nietzsche y el mismo Kierkegaard son un ejemplo de esto último: del buen manejo del idioma, compatible con la profundidad u originalidad de lo enunciado.

Pero en Kierkegaard además hay que destacar la diferencia entre comunicación directa e indirecta, especialmente notable en su obra. Una cosa es lo que dicen sus escritos, y otra el sentido que tienen en la intención del autor. La diferencia entre las obras firmadas y las obras con pseudónimo, es decir, las obras que expresan con ello proceder de una interioridad vacía, de quien vive en la superficie ignorando su propio sí mismo, es muy significativa a este respecto. Con independencia de la evolución cronológica del pensamiento en la obra kierkegaardiana, esta diferencia es capital para entender el sentido de la comunicación en Kierkegaard.

Porque además, Kierkegaard se entiende a sí mismo como un pensador crítico, que tiene como función denunciar la enfermedad de la sociedad del siglo XIX en que vivió: la cristalización de las formas carentes de nervio interno; y en la cristiandad, la falta de espíritu de una inculturación barroquizada, esclerótica, anónima. Como pensador que denuncia, comunicar –despertar, y hasta casi incordiar, como el tábano de Sócrates- es el sentido de la obra kierkegaardiana.

Los autores examinan el tema de la comunicación en Kierkegaard muy minuciosamente: en las obras con pseudónimo, en los Prefacios, en el Postscriptum, etc. Y también considerando distintas perspectivas: los tipos de comunicación, comunicación e ideología,, comunicación y cristianismo, etc.

En suma, se trata de una significativa aportación a los estudios kierkegaardianos, muestra inequívoca de la internacionalización de ellos que están consiguiendo sus editores, cada uno a su manera. Nuestra felicitación por ello. Y nuestro deseo de que el estudio de Kierkegaard reporte beneficios, en particular a la antropología actual.

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Archivado bajo Antropología filosófica, Filosofía de la comunicación, Historia de la filosofía contemporánea

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