Ivan A. Il’in, The Philosophy of Hegel as a Doctrine of the Concreteness of God and Humanity, Volume Two: The Doctrine of Humanity, Traducción y edición de Philip T. Grier, Northwestern University Press, 2011, 293pp., ISBN 9780810126107.

Por Juan J. Padial

Ivan Alexandrovich Il’in (1883-1954) quizá sea uno de los filósofos rusos más importantes  de la primera mitad del pasado siglo XX. Su obra sufrió los avatares propios de la vida de un disidente, y no sólo respecto del régimen bolchevique, sino también del nazi. Fue expulsado de la Rusia Soviética en 1922 junto con otros 160 grandes intelectuales en el llamado viaje de los filósofos. Entre ellos se encontraban Nikolai Berdaiev o el literato Sergei Bulgakov. Un exilio de tal magnitud y de figuras tan sobresalientes, fue consecuencia de la llamada “guerra privada de Lenin a la intelligentsia” (Cfr.: Lesley Chamberlain, Lenin’s Private War: The Voyage of the Philosophy Steamer and the Exile of the Intelligentsia, St Martin’s Press, 2007).  Como resultado del exilio, Il’in se asienta en Berlín donde enseña en el Instituto Científico Ruso. Años antes, en 1911 había vivido en Alemania, trabajando bajo la dirección de Husserl. En 1934 el régimen nazi lo destituye de su cargo académico, y en 1938, consigue huir de Alemania con la ayuda de Raschmaninoff e instalarse en Suiza. En 1965 sus escritos fueron depositados y custodiados en la Universidad del Estado de Michigan, procedentes de Zurich, ciudad donde murió en el 54. En el año 2006, una delegación especial del gobierno de la Federación Rusa repatrió su legado a un archivo preparado a tal efecto en la Biblioteca de la Universidad Estatal de Moscú.

El valor de su obra filosófica, jurídica e histórica es innegable. Pero querría centrarme en esta reseña en la obra dedicada a la hermenéutica del pensamiento de Hegel. Fundamentalmente se trata de su tesis doctoral. Fue defendida en 1916 y publicada dos años más tarde en ruso. La traducción al alemán —con el significativo título de Die Philosophie Hegels als kontemplative Gotteslehre— apareció en 1946 y está centrada en el comentario a la Ciencia de la lógica. La versión inglesa —y que trata tanto de la Ciencia de la lógica como de la filosofía del espíritu— lo es de la obra completa, y está publicada en Estados Unidos por las prensas universitarias de la universidad de Northwestern en sendos volúmenes de 2010 y 2011 respectivamente, con el título de The Philosophy of Hegel as a Doctrine of the Concreteness of God and Humanity. El primer volumen está dedicado a “La doctrina de Dios”, y el segundo versa sobre “La doctrina de la humanidad”, este último inédito en su mayor parte en la versión alemana. A Philip T. Grier le debemos el encomiable esfuerzo de la traducción, edición y anotación del texto.

Desde luego, es innegable, y cada vez más reconocido, que la obra de Il’in constituye un hito en las interpretaciones del pensamiento hegeliano. El reconocimiento le llegó apenas publicada la obra en Rusia, donde adquirió un “status semi-legendario” entre los filósofos eslavos (Grier, vol. I, p. xxii). En los años previos a su muerte, el propio Il’in preparó una traducción parcial al alemán urgido por innumerables académicos rusos y alemanes. En 1970, Hans Küng sentenciará que “con mucho, la introducción más completa al devenir del pensamiento y a la teología de Hegel fue escrita por I. Il’in” (Küng, H., Menschwerdung Gottes, Herder, Freiburg, 1970, nota 35). Recientemente, a finales de 2012, Robert R. Williams ha dedicado gran parte de su monumental obra Tragedy, Recognition and the Death of God (Oxford University Press) a discutir las tesis de Il’in. Según Williams “Die Philosophie Hegels es un libro sui generis entre la bibliografía dedicada a Hegel, porque presenta una interpretación del pensamiento hegeliano no sólo como teología especulativa, sino como teología de un Absoluto trágicamente sufriente” (cfr.: Williams, R. op. cit. p. 237).

Esta es en efecto la tesis central que vertebra y condensa el libro que reseño. Según Il’in el Dios de Hegel es un Dios trágico, que ha de vérselas con el sufrimiento y la irracionalidad; que lucha y pugna contra la resistencia que ofrece lo empírico al orden racional. Es un Dios que no retrocede frente a lo trágico y al sufrimiento, sino que lo afronta, se opone y compite con la terquedad de lo empírico y el desafío que supone para la razón. Concretamente la tragedia empapa todo lo humano, desde los problemas del psiquismo (la antropología y el tratamiento de las enfermedades mentales) a la voluntad. Desde la familia hasta el Estado, desde la sociedad civil a la historia de la humanidad. En todas estos ámbitos, lo irracional y caótico, lo no-racional y aún lo anti-racional presentan su rostro más horrible y refractario a lo lógico. Así, desde esta altura dos méritos tocan a Il’in: de un parte exponer el carácter trágico de la filosofía real hegeliana, ya se trate de la filosofía del espíritu subjetivo, ya la del espíritu objetivo. La debilidad del concepto en la filosofía de la naturaleza es un tema más conocido. Así, según Il’in no hay que esperar a Nietzsche para tematizar profundamente el sentido trágico de lo humano, de todo lo humano. La familia, el Estado, la voluntad, la historia son trágicas. De otra parte, es un mérito sobresaliente de Il’in exponer la filosofía hegeliana como una teodicea consumada. Una teodicea, no a parte ante como el leibniziano mejor de los mundos posibles, sino un recuperación, restitución y reposición de lo racional. Tan sólo desde el carácter trágico de lo real cabe advertir la verdadera magnitud del panlogismo y el pan-epistemismo hegeliano.

Philip T. Grier ha llevado a cabo una primorosa labor de edición y traducción. Junto con los estudios introductorios, los glosarios, los apéndices bibliográfios y las equivalencias entre diferentes ediciones de la obra de Hegel, nos ha dejado multitud de notas del traductor. Entre sus decisiones de traducción, habría que subrayar varios aciertos. En primer lugar traducir el original ruso. Es más completo que la versión alemana, en el que muchos de los capítulos fueron omitidos o resumidos y englobados en otros por el mismo Il’in. Esto se aprecia particularmente en el título que vierte el original ruso, y no el modificado por el propio Il’in para la versión reducida al alemán. El título ruso, y el de la traducción al inglés, subraya el carácter del crecer conjunto, cum-crescere de Dios y la humanidad. Se trata de la tesis nuclear de la teodicea y la filosofía de la religión de Hegel según Il’in. El mundo y la humanidad es enriquecida por la pugna del Dios sufriente contra lo trágico. Pero también Dios es enriquecido en su experiencia mundana, experiencia que lo es de un Dios sufriente.

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