La variación histórica de la autoconciencia humana: Sobre la “Historia cultural del humanismo” de Jacinto Choza

Por Juan A. García, Universidad de Málaga

Ficha técnica: CHOZA, Jacinto, Historia cultural del humanismo, Colección Pensamiento, nº 5, Themata/Plaza y Valdés, Sevilla 2009; 325 pp.

Historia cultural del humanismo es un documentado estudio antropológico sobre la esencia del hombre, es decir, sobre qué es ser hombre, escrito de una manera clara y que, además, sostiene unas tesis teóricas dignas de atención. La obra, por otro lado, encaja perfectamente en la producción filosófica de su autor; y de él recoge la brillantez expositiva, solidez argumentativa y rigurosa documentación que le caracterizan.

El libro está dividido en seis capítulos. Los dos primeros un poco más generales: sobre la noción de historia cultural, o sobre el carácter histórico de la cultura (c. 1), y sobre la progresiva extensión, ampliación en el tiempo, del humanismo, de la noción de lo humano (c. 2). Los cuatro capítulos siguientes son más particulares, pues estudian lo humano, figuras de lo humano dice, en las relaciones económicas de producción, de propiedad (c. 3), y en la comunicación lingüística, especialmente en la escritura (c. 5); así como la evolución de los asentamientos y organizaciones de la convivencia humana, desde la cueva y el poblado, hasta el estado y las organizaciones supranacionales (c. 4). El capítulo final es conclusivo, y justifica la posición teórica del autor; especialmente importante entiendo su apartado 2: la infraestructura de la definición del hombre.

La tesis global del libro, bien expuesta y justificada en él, me parece que se percibe ya en el prólogo. Y creo que se podría exponer, con frases del mismo, de esta manera.

Al ser humano se le llamó “hombre” en el mundo grecorromano clásico, “persona” en el mundo cristiano medieval, “sujeto” en el mundo ilustrado moderno; y, tras la liquidación de la modernidad, se le llama “existente”, y no se le interpreta como subsistente y autónomo, sino como inmerso en la vida o como inscrito en el tiempo. El hombre se ha entendido a sí mismo, y ha establecido qué es lo humano, de muy distintas maneras a lo largo del tiempo. Desde la variación histórica de estos enfoques es como este libro estudia el ideal de humanitas que ha tenido vigencia en los diversos momentos de la cultura occidental.

La consideración de estos cambios acontecidos en la historia, encuentra un cierto punto medular en la observación aristotélica según la cual sin ciudad, sin polis, no hay propiamente hombre, porque el hombre es social por naturaleza. Esa observación abre el campo a las preguntas sobre cómo era el hombre y lo humano antes de la aparición de la polis, en el paleolítico; y sobre cómo podrá ser tras la desaparición de la polis (período postneolítico que, según reconocidos autores, puede haber ocurrido y estar ocurriendo ya, desde la segunda mitad del siglo XX). De acuerdo con esas preguntas cabe examinar el humanismo en una escala temporal inédita.

Por lo demás, ese examen no sólo tiene un interés histórico, sino temático. Porque, si la plenitud de la esencia humana es correlativa con la polis, el examen de los factores determinantes de la aparición y la desaparición de la ciudad (que el autor ubica en la economía de producción, la propiedad inmobiliaria y la escritura, a ello obedecen los capítulos mencionados), o la indagación de en qué medida convergen o colisionan estos factores, determinará también las condiciones de aparición y disolución de la misma esencia humana. Con todo, ni muerte del hombre, ni disolución de lo humano, ni antihumanismo; sino más bien una nueva comprensión de lo humano vinculada a una escala temporal más amplia.

La lectura de este libro, no sólo para especialistas, sino para cualquier persona culta, universitaria, interesada en el tema, arroja un neto balance: no hay conflicto entre naturaleza humana e historia, sino, en todo caso, flexión de aquella en ésta. Pero además suscita alguna otra cuestión. Porque también cabe distinguir persona y naturaleza, y entonces sospechar que el hombre como persona es algo más que un ser humano: de aquí la historia del humanismo. No es difícil sospechar que la libertad personal es ese plus. Y entonces la historia de su humanismo una buena muestra del ejercicio de su libertad.

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Archivado bajo Antropología filosófica, Crítica cultural

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